Lectores de buen gusto

domingo, 27 de octubre de 2013

Frágil, léase con cuidado.

¿Sabes?, Aún extraño esos momentos que nunca vivimos, tantos recuerdos que jamás escribimos. Sí, aún te extraño. Extraño nada y tanto de ti. Tan poco de eso, que a veces me diste. Extraño una parte de mi, esa que se fue contigo.
No te voy a mentir, te extraño, te extraño como a nadie. Pero... de extrañar no se vive. Extraño darme cuenta que tus recuerdos son lo único que me queda de ti, pero sé que podré olvidar eso que nunca fuimos y en el silencio perdido, me fumaré tu recuerdo olvidado. Quisiera arrancarte de raíz, pero ya perdí la cuenta de todas esas veces que he dicho, que ya no te volveré recordar. Siempre me miento y a veces no me entiendo, sobre todo cuando digo algo diferente a lo que estoy sintiendo. Ahora sé que todo aquello que nunca fuiste para mi, se queda de aquél lado, aquél que algunos llamamos pasado.
Tal vez también quisiera que cuando pasen los años me recuerdes, sonrías sin darte cuenta y que lo primero que quieras... sea volver a verme, porque sé muy bien que fue el adiós, quien se robó nuestra historia.
Solo me queda decirte que si por pura casualidad o por cosas del destino un día nos volvemos a encontrar, finjamos que antes no paso nada, a ver si vuelve a pasar, porque tu y yo tenemos unos recuerdos pendientes por terminar.

Que te quede clara una cosa.

No hay ni una sola 
historia de amor real
que tenga un final feliz.
Si es amor, no tendrá final.
Y si lo tiene, no es feliz.

Momentos de bajón...


Creí que tú me comprendías.
Me equivoqué.
Como siempre.
Siempre soy yo la que sufre.
La que llora, la que se deprime
hasta tal punto de no querer vivir.

Perder la ilusión.

Y es que uno se empieza a cansar.
De los amigos, de las promesas, 
del amor, de la vida.
Y entonces es cuando uno se deja ir,
y ya no espera nada.

martes, 22 de octubre de 2013

Capturando el momento...

Fue su paciencia, fue su incoherencia, algo captó mi atención y aún no sé descifrarlo.
Su calma, tranquiliza mi impaciencia, su silencio altera mis pensamientos, su romanticismo gobierna mis anhelos.
Me complementa… Y por ahora soy solo una espectadora de la realidad, mientras la toma de la mano y camina junto a ella, buscando la manera de captar su atención como el capta la mía.

Siempre escapando de mí...

Espera y verás.
Hoy pensé por un segundo que te había visto.
El sol atacaba con fuerza en la mañana y la brisa marina hacía cosquillas sobre mi piel.
Te estabas pavoneando, corriendo de un extremo al otro, con tus zapatillas chillonas color fluorescente y un cierto aire de grandeza.
Te detuviste por un instante, me sonreíste, después cambiaste la canción de tu iphone y continuaste la carrera.
Ahora estoy segura que odio a los deportistas.
No esperaste siquiera un segundo a que devolviera la sonrisa. 

Aún me queda la imaginación...

En un futuro no muy distante.
Ayer pensé sobre lo que tu persona traería a mi vida, si es que tenía el agrado de conocerte.
Vi las arrugas que acompañarían tu hermoso rostro y que tu sonrisa aun iluminaría hasta la más oscura de las madrugadas.
Se me vino a la mente tu pelo blanco, lo grande de tus manos, tu piel suave como la seda y un aroma primaveral deambulando por tu cuello.
Sé que me espera, que aguarda por mi un destino brillante, porque tu estarás en el.